Comprendiendo a los niños/as tristes, temerosos e inquietos

Acerca de este curso
Frecuentemente observamos en la infancia manifestaciones que nos desafían: niños/as temerosos/as a los que les cuesta conciliar el sueño, niños/as tristes que parecen sentir cierto temor hacia la vida o niños/as inquietos/as que encuentran dificultad para conquistar la calma y habitar plenamente su cuerpo. A menudo, estas conductas son leídas como dificultades, cuando en realidad constituyen expresiones de una experiencia vivencial profunda y de desafíos en su desarrollo sensorial.
Tomando como eje transversal y meditativo la mirada de Henning Köhler, este ciclo propone cultivar un espacio de profunda conciencia y respeto hacia la individualidad de cada niño y niña y ofrecer herramientas para acompañarlos.
A lo largo de tres encuentros, nos adentraremos en la diferenciación de las emociones de base, distinguiendo claramente la tristeza, el miedo y la inquietud, para luego comprender cada una de ellas, sus combinaciones y las afecciones en sus sentidos de base. En cada encuentro, además, se propondrá una actividad artística vinculada a cada uno de los arquetipos infantiles, como recurso para explorar, expresar y profundizar vivencialmente los contenidos abordados.
Este taller busca brindar un mapa claro que nos permita mirar más allá del síntoma y sostener la infancia con calidez, paciencia y presencia consciente. Te llevarás herramientas pedagógicas y terapéuticas prácticas, orientaciones para el hogar y la escuela y vivencias artísticas específicas para cada perfil.
A cargo de: Lic. Guadalupe Tazedjian, psicopedagoga especializada en pedagogía waldorf y formada en pedagogía curativa, y Lic. Marisa Fernández, socióloga, maestra waldorf y terapeuta especialista en extra lesson.
Fechas de encuentros: sábados 17/10, 31/10 y 14/11.
Horario: 10.30 a 12.30hs ARG/ 14.30 a 16.30hs ESP.
“Parte de la práctica del amor consiste en retirarse uno mismo una y otra vez, apartar las propias ideas fijas, deseos, expectativas y representaciones y ejercitarse en la práctica de la atención que escucha, que observa y que incluso está dispuesta a sorprenderse ante lo que simplemente es la imagen en que el niño se manifiesta en el aquí y ahora. Cada detalle merece nuestro interés imparcial y en lo posible carente de toda calificación”.
Henning Köhler – “Educar hoy al niño triste, temeroso o inquieto”
